Rueda de prensa del Presidente del Gobierno

El 22 de marzo de 2006, la organización terrorista ETA declara un alto el fuego permanente, que incluye el cese de todas las actividades violentas realizadas u ordenadas por la banda. El Gobierno, siguiendo la orientación marcada por el Parlamento, se muestra dispuesto a iniciar un diálogo para alcanzar el final definitivo del terrorismo y fija desde el principio unas condiciones muy claras para que ese diálogo sea
posible:
• la ausencia total de actos violentos
• el cumplimiento de la Ley
• el respeto a las víctimas
El 30 de diciembre, ETA hace explotar una furgoneta bomba en Madrid y aún permanecen dos personas desaparecidas. La voluntad de diálogo de ETA ha quedado enterrada bajo los escombros de Barajas. Tras el atentado, Zapatero manifiesta que con violencia no hay diálogo, y sin diálogo no hay proceso. Por lo tanto, el proceso de paz está roto, porque así lo ha querido la banda terrorista ETA.
ETA tiene que elegir: si quiere diálogo, tiene que renunciar a la violencia. El sábado eligió la violencia, y al hacerlo ha cometido un brutal atentado y un grave error. Aquellos que crean que es la hora de los reproches o del aprovechamiento político de este hecho criminal, están totalmente equivocados. Hay que enfrentarse al terrorismo como se ha hecho siempre: respaldando al Gobierno, con la unidad de los ciudadanos y de los partidos democráticos, y con la ley en la mano.
La próxima semana, el Ejecutivo va a abrir una ronda de contactos con todas las fuerzas políticas para encontrar iniciativas compartidas que permitan plasmar la voluntad de enfrentarnos unidos al terrorismo.
Ahora es el momento de la unidad de todos los ciudadanos amantes de la paz y de la libertad, de la firmeza democrática y de la confianza en los instrumentos del Estado de Derecho. Una confianza que empieza por el apoyo al trabajo de las fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado que tantas veces han demostrado su eficacia frente al terrorismo.